sábado, 19 de marzo de 2011

INYÉCTEME EL MUNDO EN VENA

Estimado desconocido,
estoy ciego;
el blanco abrasa mis pupilas.
¿Ha llegado ya la noche, señor?
¿Se han teñido de violeta los reflejos del asfalto?
Escuche, no puedo ver, no se vaya;
mariposas -de esas que usted y yo esnifamos-
se clavan en mis pestañas.
Dígame ahora, quédese,
¿está ya el número amarillo
sobre las aceras,
o el brillo que me atormenta
escarba desde mi abdomen?
Estimado desconocido,
estoy ciego;
el blanco devora mis pupilas.
Inyécteme el mundo en vena,
soy adicto al mundo, jodido mundo,
necesito más estrellas de neón
-en la sangre-.
Pero ni se le ocurra, amigo,
bajo ninguna circunstancia,
arrancarme la venda que llevo
sobre los ojos.

Al final, el hombre que parecía un pintor,
resultó ser alguien que paseaba a su perro.


4 comentarios:

Wild Hearts Can't Be Broken dijo...

Increidibol.
Flipo con la capacidad que tienes para expresar tantas cosas en tan pocas líneas.. soy tu fan, tía ajajaj!
Algún día serás poeta, I told you.

Selina dijo...

orgasmic

Nirei dijo...

Uhm, tiene momentazos.
Me gusta que utilices la palabra abdomen.

alemi dijo...

amarga y dulce ceguera!;)